LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA
lunes, 8 de enero de 2018
martes, 19 de diciembre de 2017
LOS TEXTOS NARRATIVOS: EJEMPLO Y ACTIVIDADES
LA PRIMERA SELECCIÓN
La mayoría de les personas de mi expedición todavía se encontraban bajo los efectos de la “ilusión de indulto”; no perdían la esperanza de ser liberados de inmediato o, al menos, imaginaban que aquello iba a terminar bien. Éramos incapaces de captar la auténtica realidad de nuestra condición y se nos escaba el significado de los acontecimientos. Como muestra de ello expongo la siguiente escena (hasta la tarde no comprendimos su verdadero sentido: nos ordenaron dejar el equipaje de manos en el tren y formar en filas de dos, una de hombre y otra de mujeres, para desfilar ante un oficial de la SS de alta graduación. Avanzamos hacia aquel hombre alto y delgado, vestido con un uniforme impecable y reluciente que le sentaba como anillo al dedo. Ese porte distinguido, elegante y atildado contrastaba bruscamente con nuestro aspecto sucio y mugriento después de semejante viaje hacinados en el tren. Ahora casi lo tenía frente a frente. Movía con parsimonia el dedo índice de su mano derecha hacia un lado o hacia otro, hacia la derecha o hacia la izquierda. En aquellos momentos ignorábamos por completo el siniestro significado de aquel leve movimiento del dedo: apuntaba con más frecuencia a la derecha…
Llegó mi turno. Alguien me susurró que a la derecha implicaba trabajos forzados, mientras que la izquierda se reservaba para los enfermos e incapacitados, a quienes se trasladaría a un campo especial. Me abandoné sin resistencia a los acontecimientos; un comportamiento que repetí varias veces durante mi internamiento –y que ahora reconozco como una de las reacciones instintivas de la supervivencia y, a la vez, del abandono-.
Un pavor indescriptible me invadió el cuerpo, intentaba disimular mis temblorosas piernas mas este se iba pronunciando más y más a medida que me acercaba al imponente hombre del cual mi vida dependía.
Me esforcé por caminar de modo que pareciera brioso. El hombre de la SS me escudriñó de arriba abajo, pareció dudar y puso sus manos sobre mis hombros. Intenté con todas mis fuerzas mantenerme firme y aparentar capacidad para trabajar. Me hizo girar a la derecha.
Al atardecer no explicaron el significado del “juego del dedo”. Se trataba de la primera selección, el primer veredicto sobre nuestra aniquilación o nuestra supervivencia.
Me hallaba vivo, en un mal sueño pero vivo, cosa que ya era de agradecer a aquél hombre que por un motivo u otro decidió no poner punto final a mi actividad. Así que le regalé una insignificante sonrisa en señal de agradecimiento por aquella selección. Aun estando en lo peor era lo mejor que me podía haber sucedido. No obstante, sentía impotencia y rabia puesto que mi vida dependía d'un repugnante ser. El poder de su cargo, le permitía decidir sobre nuestras vidas cómo aquél que deshoja una margarita. Mientras me dirigía hacia dónde el corpulento hombre me había indicado me vinieron a la cabeza unos tristes recuerdos de lo que había sido mi vida hasta entonces y de que seria de ella a partir de ahora. Seguramente no volvería a ver a mis seres queridos, ni volvería a abrir la puerta de mi casa y quién sabe si esta seguiría en pie. Estos pensamientos me rompían en mil pedazos. No entendía como por no compartir una ideología habían seres que se tomaban el derecho de decidir el rumbo de nuestras vidas.
martes, 24 de octubre de 2017
lunes, 23 de octubre de 2017
lunes, 25 de septiembre de 2017
LA COMA
TEXTO EXPOSITIVO:
LA COMA
¿QUÉ ÉS LA COMA?
La coma es un signo de puntuación utilizado para señalar una breve pausa dentro de la oración. También, es uno de los signos ortográficos más utilizados. Tiene múltiples aplicaciones:
- Se utiliza coma para delimitar incisos y unidades diferenciadas
- Para encerrar elementos que podrían ser considerados secundarios con respecto al enunciado en que aparecen: La revista, como ya hemos señalado, ha tenido mucho éxito.
- En alguna ocasión, se utiliza para determinar elementos suplementarios que aportan precisiones: El novelista García Márquez, cuya biografía acaba de ser publicada, ha escrito una nueva obra.
- Interjecciones. Son una clase de palabras que forman expresiones exclamativas con las que se expresan sentimientos: Bah, no te apures.
-Vocativos. Los sustanntivos se aíslan entre comas. Sirven para referirse al interlocutor y se emplean para llamarlo o dirigirse a él de forma explícita: Iván, no quiero que llegues tarde
- Apéndices confirmativos. Son expresiones interrogativas de refuerzo que cierran algunos enunciados afirmativos que deben ir precedidos de una coma que los separe del resto del enunciado: No te gusta esa comida , ¿verdad?
- Se utiliza para delimitar ciertos miembros o grupos sintácticos en la oración simple
- Cuando la enumeración es completa, el último elemento va introducido por una conjunción (y, e, o, u, ni), delante de la cual no debe escribirse coma: Mi amigo, escribe, lee y juega al ajedrez.
- Cuando la enumeración es incompleta y se escogen algunos elementos representativos, no se escribe conjunción alguna ante el último término, sino coma.
Nos hemos comprado cuentos, novelas, obras de teatro, etc.
- Los complementos circunstanciales pueden aparecer delimitados por coma cuando preceden al verb
En los últimos días de septiembre, tus amigos vendrán a visitarnos.
- Se utiliza para marcar elisiones verbales
Su hermano mediano come mucho; el pequeño, poco.
- Se utiliza para delimitar oraciones coordinadas, subordinadas y conectores en enunciados
- Se escribe coma ante las oraciones coordinadas introducidas por las conjunciones pero, mas, aunque, sino (que): Duerme si quieres, pero luego no te quejes.
- Se escribe coma ante las oraciones consecutivas introducidas por conjunciones como conque, así que, de manera que, así es que, luego: Ya sé lo que quieres, de manera que no quieras engañarme.
- Se escribe coma ante las oraciones causales introducidas por conjunciones como porque, pues, puesto que, ya que, dado que: No quiero que me compres nada, puesto que no es mi cumpleaños..
- Se escriben entre comas los conectores en un enunciado como: es más, igualmente, es decir, esto es, así pues, ahora bien, por consiguiente, por lo menos, por ejemplo, sin embargo y otros: Mis amigos estudian al amanecer, es decir, se levantan a las cinco de la mañana.
- Se coloca una coma delante de la conjunción cuando la secuencia expresa un contenido (consecutivo, de tiempo, etc.) distinto al elemento o elementos anteriores: pintaron las paredes de la habitación, cambiaron la disposición de los cuadros, y quedaron encantados.
- Se coloca una coma delante de la conjunción cuando está destinada a enlazar con toda la proposición anterior, y no con el último de sus miembros. Por ejemplo: pagó el traje, la corbata y la camisa, y salió de la tienda.
- Se usa coma para separar miembros gramaticalmentes equivalentes dentro de un mismo enunciado, a excepción de los casos en los que medie alguna de las conjunciones y, e, ni, o, u: estaba preocupado por su familia, por su trabajo, por su salud. // Antes de irte, corre las cortinas, cierra las ventanas, apaga las luces y echa la llave.
lunes, 15 de mayo de 2017
La narración: narrador interno, testigo
Aquella vez presencié uno de los peores momentos de mi vida. Aquel recuerdo perdurará en mi recuerdo para el resto de mi vida. Era sábado y justo aquel día partíamos hacia la localidad de Cabo de Gata, situado en Almería. Empezamos un viaje que llevábamos esperando con toda ansia desde el verano pasado. Mi hermano expresaba todo tipo de entusiasmo para llegar a aquel destino, que tal y cómo le habían pintado era tal magnifico y con tal bellesa. Con la baca a punto de estellar, debido a todo el equipaje que nos queríamos llevar, emprendimos aquel viaje, del que no sabíamos la mal vivència que nos iba a suceder. Cuándo llegamos a la caretera de Almería adentrandónos ya a Cabo de Gata, nos encontramos con tremenda caravana que nos obligó a parar. Algo indicava que el asunto no iba del todo bien.
De repente, aparecieron unos hombres totalmente recubiertos, hasta arriba. Estos individuos se dirigieron hacía el coche de nuestro lado. Sin ningún tipo de cuidado, metieron a la mujer, madre de dos hijos al maletero. Al padre le metieron una buena paliza hasta que se quedo immòbil en el suelo. Respeto a los ninos, a estos se los llevaron en brazos.
Mientras todo esto ocorria, me invadieron los miedos y es que los próximos podríamos ser nosotros...
miércoles, 3 de mayo de 2017
EL NARRADOR EN LA NARRACIÓN
El narrador tiene una voz que es la que dicta la historia. Este narrador puede formar parte de la historia que cuenta o no. En el primer caso puede ser un narrador interno i en el segundo, externo.
NARRADOR INTERNO
Hay dos tipos de narradores interno: los narradores protagonistas y los testigos. Ya sean protagonista o testigo siempre forman parte de la novela y el lector suele saber quién es el narrador y asociarlo con un personaje.
-NARRADOR EXTERNO
Explica la historia desde fuera, como un observador que no forma parte de la trama. Puede ser un testigo que narra los hechos desde el mismo universo en el que transcurre la historia, pero sin formar parte de ella, o ser totalmente ajeno.
-Narrador objetivo
El testigo que no forma parte de la historia, que no tienes que ser un personaje conocido por el lector, y que se limita a contarnos lo que hacen los personajes sin desvelarnos sus pensamientos y emociones más allá de lo que expresen o dejen ver ellos.
NARRADOR INTERNO
Hay dos tipos de narradores interno: los narradores protagonistas y los testigos. Ya sean protagonista o testigo siempre forman parte de la novela y el lector suele saber quién es el narrador y asociarlo con un personaje.
-Narrador protagonista
Escribe en primera persona y cuenta lo que le pasó o le está pasando. Conoce perfectamente sus sentimientos y emociones, pero no los de los demás. No debería conocerlos si habla en primera persona, a no ser que tenga esa capacidad.
El narrador protagonista explica la historia desde su punto de vista.
El narrador protagonista es totalmente subjetivo ya que cuenta la historia desde su propio punto de vista.
El narrador protagonista explica la historia desde su punto de vista.
El narrador protagonista es totalmente subjetivo ya que cuenta la historia desde su propio punto de vista.
Me niego a corresponder, a representar el papel de esposa de alto status, que esconde su cansancio tras una sonrisa, lleva la batuta en conversaciones sin fuste, pasa bandejitas y se siente pagada de su trabajera con la típica frase: Has estado maravillosa, querida.
Carmen Martín Gaite, Nubosidad variable
-Narrador testigo
El narrador es un personaje que interviene dentro del relato pero no es el protagonista. Narra en primera persona la historia del protagonista que él conoce por estar envuelto en ella.
Quisiera no haberle visto más que las manos, me hubiera bastado verlas cuando le di el cambio de los cien pesos y los dedos apretaron los billetes, trataron de acomodarlos y, en seguida, resolviéndose, hicieron una pelota achatada y la escondieron con pudor en un bolsillo del saco; me hubieran bastado aquellos movimientos sobre la madera llena de tajos rellenados con grasa y mugre para saber que no iba a curarse, que no conocía nada de donde sacar voluntad para curarse.
Onetti, Los adioses
-NARRADOR EXTERNO
Explica la historia desde fuera, como un observador que no forma parte de la trama. Puede ser un testigo que narra los hechos desde el mismo universo en el que transcurre la historia, pero sin formar parte de ella, o ser totalmente ajeno.
El narrador externo usa la tercera persona. Según quién sea y su distancia narrativa tendremos a un narrador objetivo u omnisciente.
-Narrador omnisciente El narrador omnisciente es aquel cuyo conocimiento de los hechos es total y absoluto. Sabe lo que piensan y sienten los personajes: sus sentimientos, sensaciones, intenciones, planes…
La mañana del 4 de octubre, Gregorio Olías se levantó más temprano de lo habitual. Había pasado una noche confusa, y hacia el amanecer creyó soñar que un mensajero con antorcha se asomaba a la puerta para anunciarle que el día de la desgracia había llegado al fin.
Luis Landero, Juegos de la edad tardía
-Narrador objetivo
El testigo que no forma parte de la historia, que no tienes que ser un personaje conocido por el lector, y que se limita a contarnos lo que hacen los personajes sin desvelarnos sus pensamientos y emociones más allá de lo que expresen o dejen ver ellos.
Luego se habían metido poco a poco las dos y se iban riendo, conforme el agua les subía por las piernas y el vientre y la cintura. Se detenían, mirándose, y las risas les crecían y se les contagiaban como un cosquilleo nervioso. Se salpicaron y se agarraron dando gritos, hasta que ambas estuvieron del todo mojadas, jadeantes de risa.
Rafael Sánchez Ferlosio, El Jarama
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